domingo, 15 de febrero de 2009

“EL HOMBRE Y LA COMUNIDAD "


A.GR.U.P.A.- fija como conceptos fundamentales de la Causa Peronista los pensamientos de nuestro líder el Gral. Juan Domingo Perón y la Doctrina Nacional Justicialista, alma del Pueblo argentino.


Los obreros y la comunidad
Las clases obreras no pueden encontrar bienestar en un sistema que anula al individuo para someterlo coactivamente, sino a la exaltación de la propia individualidad puesta al servicio de los intereses comunes.
La eliminación del individuo
Que el individuo acepte pacíficamente su eliminación como un sacrificio en aras de la comunidad no redunda en beneficio de ésta. Una suma de ceros es cero siempre.
Característica de la comunidad sana
Lo que caracteriza a las comunidades sanas y vigorosas es el grado de sus individualidades y el sentido con que se dispone a engendrar en lo colectivo.
Comunidad constructiva
Nuestra doctrina no cree en la violencia que desgarra, sino en la superación que eleva; en la plenitud de su cometido, sin mirar egoístas en las relaciones cada día más complejas del hombre con la comunidad
Comunidad y equilibrio
Queremos crear una comunidad organizada en equilibrio permanente, donde cada hombre pueda realizarse a sí mismo y pueda realizar el bien de todos
El hombre y la comunidad
Nuestra gran finalidad es el hombre, pero tampoco el hombre aisladamente puesto al término de nuestros afanes, sino el hombre que vive plenamente en la comunidad
Rémora de la comunidad
La rémora de la comunidad está representada por dos clases de individuos: los malos, aún cuando sean inmensamente evolucionados, y los ignorantes, aun cuando sean inmensamente buenos
El destino común:
En los tiempos que corren, el destino de cada uno de los hombres está ligado al destino común la renuncia de sí mismo los que escriben la historia de la humanidad son los que se dedican a servir a los demás, pero para escribirla digna y honradamente deben renunciar a si mismos, poniendo los altos ideales de su patria más allá de su conveniencia
Uno para todos y todos para uno:
Es necesario acostumbrarse a trabajar por equipos, sin sentido personal e individualista, trabajando uno para todos y todos para uno
Realización individual en la comunidad
Nadie se puede realizar a si mismo si vive en una comunidad que no se realiza también
Sentido de la comunidad organizada
Nosotros vamos hacia un sentido de comunidad, en la que no se explica la existencia del individuo sino a través de la existencia de la comunidad; donde no se explica la felicidad del individuo sino a través de la felicidad de esa comunidad, y donde no aceptamos que ningún hombre puede realizarse hasta tanto no se realice también esa comunidad
Sentido cristiano de la comunidad
Cuando hablo de la necesidad de que todos nos persuadamos de una manera absoluta, de que es menester servir primero a la comunidad y después a nosotros mismos, estoy predicando lo que cristo predicó hace ya dos mil años
El hombre necesita de la comunidad
Cuando la comunidad no se realiza, es inútil que los hombres que la componen luchen por realizarse a sí mismos. Los hombres se realizan en una comunidad que se realiza
El hombre solitario
Todo hombre que no universalice su criterio es un salvaje permitido por la civilización de nuestro tiempo.
Comunidad y formación
El hombre depende de cómo lo forman en su casa, de cómo lo formen en la escuela y de como se conforme en la vida dentro de una comunidad.
Comunidad de hombres buenos
Ambicionamos una comunidad de hombres buenos, que es lo más que puede ambicionarse para una patria justa, libre y soberana como la que soñamos los argentinos.
La comunidad, posesión de todos
Nuestra concepción quiere que la comunidad sea de todos; que cada uno, dentro de esa comunidad, defendida por todos, defienda su situación personal.
Trabajar para los demás
Este pueblo será grande y será fuerte cuando el mayor número esté en los que trabajan para los demás en los que trabajan para si mismos.
Comunidad de egoísmos
Sueño con una comunidad de hermanos donde cada uno piense un poco más en el necesitado que está a nuestro lado que en satisfacer nuestra propia vanidad, nuestros vicios y nuestras necesidades.